La sesión formativa del 20 de enero, liderada por el equipo técnico de Dow en Barcelona, estuvo enfocada en la sostenibilidad y el reciclaje de plásticos. La jornada, marcada por la participación activa del usuariado, permitió desmontar varios mitos que rodean al contenedor amarillo y reflexionar sobre nuestro modelo de consumo.
Uno de los datos más sorprendentes compartidos durante la sesión fue que en España solo se recicla aproximadamente el 35% del plástico depositado en el contenedor amarillo. Aunque la cifra parece baja, Andrea, integrante del equipo técnico de Dow, matizó que España ocupa el segundo puesto en la Unión Europea en capacidad de reciclado, solo por detrás de Alemania. Esta paradoja subraya los retos técnicos actuales: no todos los plásticos son iguales, y la mezcla de materiales (como el tapón y la botella) dificulta enormemente el proceso.
Durante el taller se resolvieron dudas prácticas que generaron un intenso debate:
• El dilema del Tetra Brik: a pesar de contener cartón, debe ir siempre al contenedor amarillo debido a sus capas de plástico y aluminio, las cuales requieren un tratamiento especial para su separación.
• Cajas de pizza: Si están muy manchadas de grasa, no deben ir al contenedor azul, ya que el aceite estropea el proceso de reciclaje del papel. En ese caso, su lugar es el contenedor de "resto".
• Reutilización de botellas: Se recomendó no rellenar las botellas de agua de plástico más de dos o tres veces, ya que con el tiempo pueden transferir sabor al agua.
La sesión también abordó la percepción del cristal frente al plástico. Aunque el cristal conserva mejor el sabor, su reciclaje mediante fundición es sumamente costoso energéticamente y presenta mayores riesgos de rotura en el transporte.
Más allá de los datos, las personas que participaron en la sesión reflexionaron sobre el sobreenvasado en la industria alimentaria, cuestionando la necesidad de envolver en plásticos los productos como naranjas o verduras.
Como parte de las conclusiones, se destacó que el plástico ha sido clave para el desarrollo y la seguridad alimentaria global. En la actualidad, la sociedad se enfrenta a la necesidad de encontrar un equilibrio para no quedar "esclavizada" por la gestión de sus propios residuos.
Desde la Fundación, agradecemos estos espacios que nos permiten ser una ciudadanía más crítica y responsable con nuestro entorno.