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La Alegría de existir sin pedir permiso

La Fundación sale a las calles para poner en el centro a las personas mayores LGTBIQ+
6 de julio de 2026 por
La Alegría de existir sin pedir permiso
Fundación 26 de Diciembre


El gran día de la reivindicación llegó. Un grupo de la Fundación, entre usuariado, voluntariado y equipo técnico, salió desde el Centro Comunitario para mayores LGTBIQ+ para encontrarse con personas llegadas que se sumaban a la marcha. 

Bajo el lema “La Alegría de existir sin pedir permiso”, la pancarta principal se abría paso por las calles del centro camino al puesto que la Fundación ocupaba en la marcha de la manifestación estatal del Orgullo 2026. No faltaron pancartas con mensajes combativos, banderas a todo color y carritos con botellas de agua para sostener la alegría ante las altas temperaturas que azotaban a la ciudad de Madrid.


Los testimonios de Isabelino y Javi, usuarios vinculados a la Fundación, desvelaban la importancia de manifestarse de forma colectiva para reivindicar la visibilidad y la libertad individual. Mientras Isabelino resaltaba la alegría durante el Orgullo, Javi enfatizaba el papel crucial de la Fundación para su recuperación personal y retomar las riendas de su vida.


¿Por qué poner a las personas mayores LGTBIQ+ en el centro?

Ante la falta de accesibilidad y las dificultades que supone participar para ellas en la manifestación de forma activa, “era importante que se viera reflejado que estábamos allí para representarlas a ellas, ya que la mayoría no podían estar”, insiste Beatriz Rodríguez, coordinadora del área de Intervención Social en la Fundación.

Cuando el grupo alcanzó las inmediaciones del Museo del Prado, la reivindicación más pura conectó con el carácter festivo. Las proclamas de la Fundación, “las mayores siempre primero” y “ellas lucharon por vuestros derechos”, no solo se escucharon sino que lograron conectar con la ciudadanía que se agolpaba a ambos lados de la marcha. Las proclamas reclamaban los espacios para las personas mayores de la Comunidad y recibieron una gran ovación y muestras de complicidad.

Para usuarias como Carolina, que participaba marchando en silla de ruedas, participar “es una forma de reivindicar el derecho a vivir, estar en sociedad y ser una más”.

A pesar de estar entre las últimas posiciones entre las entidades y organizaciones sociales de la manifestación, la gente vibró con las proclamas de la Fundación, además de interactuar con los mensajes de las pancartas: “tanto amor no cabe en el armario”; “tranquilos, la homofobia se cura”; “abrimos el camino, seguimos en la calle”. 

La presencia de la Fundación 26 de Diciembre en la marcha del Orgullo se fundamenta en la necesidad de representar a aquellas personas mayores que, por diversas barreras, no pueden participar de manera activa en la manifestación. El compromiso de la entidad se traduce en ofrecer un espacio de libertad individual y de unidad comunitaria, facilitando que juntas nos manifestamos de forma colectiva desde barrios emblemáticos como Lavapiés.
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